Todos quieren visitar Cova Eirós

Nunca antes habían llegado tantos curiosos a Cova Eirós. Las preguntas en Triacastela sobre el camino que lleva a Cancelo, la aldea más cercana al lugar del yacimiento, tienen casi siempre la misma respuesta. “¿El camino para ir a la cueva?”, reformulan los vecinos, comprensivos con la expectación que el descubrimiento ha levantado. La gruta era ya de sobra conocida por lugareños y arqueólogos —la profesora Aurora Grandal dirigió en los años ochenta las primeras incursiones—pero el hallazgo de arte rupestre la ha convertido en un caramelo que abre nuevas líneas de investigación. Por ahora son 70 los restos de arte identificados, entre pinturas y grabados, pero siguen apareciendo más: líneas y puntos por ahora indescifrables y figuras zoomórficas —cabezas de bóvidos, osos y caballos— con algunas partes desdibujadas por la humedad, que se cuela entre las fisuras de la roca caliza. Algunos grabados son de una fragilidad extrema: fueron trazados sobre una mezcla de líquenes y arena. Un mínimo roce con los dedos los destruiría.

El descubrimiento de arte rupestre convierte automáticamente la cueva en Bien de Interés Cultural, aunque tal figura no cambiará mucho la rutina de la cantera propietaria, que seguirá manteniendo la misma zona de protección que aplicaba hasta ahora para no poner en riesgo el yacimiento, un valioso vestigio del paso del Homo neanderthalensis y del Homo sapiens por la montaña lucense hace unos 120.000 años. Portavoces de Cementos Cosmos aseguran que “inicialmente” la cantera no supone ningún riesgo para la gruta. “La cantera busca la zona de mejor caliza para explotar, y no es esta de la cueva”, apunta Arturo de Lombera, uno de los coordinadores del proyecto, mientras un equipo de 10 arqueólogos apura los últimos días de la campaña de este año en las catas rectangulares abiertas en 20 metros cuadrados a la entrada de la cueva. En los cinco años del proyecto se han documentado otras tantas ocupaciones del Paleolítico, dos vinculadas con el hombre de Neanderthal y tres con el sapiens.

Diana Mandiá vía El País

Anuncios