El área de las pinturas, a análisis

El equipo que codirigen los arqueólogos Xosé Pedro Rodríguez y Arturo de Lombera no espera encontrar en esta sala piezas arqueológicas del mismo tipo que las que han ido desenterrando desde el 2007 en la galería de la entrada de la cueva. En esa parte se hallaron numerosos relacionados con la vida cotidiana. La zona, abierta al exterior, es donde preparaban y consumían alimentos, confeccionaban ropas, fabricaban herramientas y armas de caza y encendían fuego para calentarse o cocinar. «La sala donde están las pinturas es muy diferente, está aislada del exterior y no parece que se haya usado nunca como habitación», señalan los investigadores.

Al igual que ocurre en otras cuevas paleolíticas, esa sala puede haberse reservado para usos de carácter simbólico o religioso, como parece confirmar precisamente la presencia de las pinturas y grabados. Los arqueólogos creen que si hay objetos enterrados en esta zona, lo más probable es que sean útiles empleados para realizar esas obras artísticas o para otras actividades de tipo ritual.

Francisco Albo vía La Voz de Galicia

 

Anuncios